viernes, 3 de enero de 2014

UNA NUEVA ETAPA

UN NUEVO AÑO, UN NUEVO CICLO LLENO DE POSIBILIDADES


Hola a todos.

Hemos comenzado el año de la mejor manera posible: realizando el tercer nivel de Gendai  Reiki Ho –Shinpiden-. Para este grupo el año 2013 significó el inicio de una nueva etapa vital. En enero recibieron todos la primera sintonización –Shoden, primer nivel de Reiki- es decir, comenzaron su andadura como canales de energía Reiki, y cada uno a su manera y según  sus necesidades –y las de su entorno- empezaron a desarrollar esta herramienta de sanación y crecimiento, integrándola en su cotidianidad. En mayo, aquellos que sintieron la necesidad de profundizar en este nuevo camino, realizaron el segundo nivel –Okuden-, lo que implica un perfeccionamiento de los conocimientos adquiridos, un auténtico salto cualitativo en el aprendizaje de Reiki: la posibilidad de enviar energía en la distancia física y temporal. Ahora se abre un nuevo año, y se despliegan ante todos ellos un sinfín de oportunidades para lograr el desarrollo de una vida plena y consciente: esta es la meta, el reencuentro con uno mismo desde una consciencia comprometida y solidaria.

Los cursos de primer y segundo nivel se realizaron en el espacio Tu Zentro, de Arnedo, gracias a la amabilidad y el cariño de Carmen y de Jesús, siempre comprometidos con el bienestar de los demás, y el de tercer nivel se llevó a cabo en el pueblo de Munilla, donde vive este maestro, en las nuevas salas rehabilitadas por el ayuntamiento y que han resultado ser un lugar ideal por su comodidad y limpieza. Desde aquí queremos seguir abriendo nuevos canales, trabajando juntos, con la serenidad necesaria para recuperar nuestra esencia, ayudándonos y ayudando, viviendo el día a día desde esa consciencia plena, radiante. No tenemos prisa,  por eso aquellos que también tengan esta necesidad de crecimiento pueden acercarse para compartirla con nosotros. Este año 2014 abriremos un nuevo curso de iniciación –nivel uno-, de cuyas fechas informaremos oportunamente, y seguiremos con el nivel dos para los que no pudieron realizarlo el año pasado. Nos acomodamos al paso de cada uno, pues cada uno precisa su propio ritmo.

Pero volviendo al grupo que acaba de concluir el tercer nivel de Gendai Reiki Ho –Celia, Mamen, Ignacio, Maialen-, nada mejor que leer en sus propias palabras lo que para ellos significa la experiencia de vivir en contacto permanente con Reiki:

Para mí Reiki significa poder comunicarme con mi ser superior (…) poder sanarme y ayudar a los demás; poder ver las cosas de otra manera. Alcanzar el equilibrio interior, mantener mi corazón en calma, en paz, pase lo que pase. Ser más feliz. Poder cambiar lo que tenga que cambiar. Llegar a la paz interior y al amor incondicional.
Celia.

Para mí el Reiki es el camino de la liberación personal, el equilibrio y la armonía en todos los aspectos de la vida.
Mamen.

Para empezar, yo conocí Reiki por primera vez a través de un libro que me dejaron prestado. Diría que fue ese libro lo que me despertó la curiosidad de vivir el mundo de Reiki porque había cosas que no me encajaban con la realidad que yo vivía. Ha pasado solamente un año desde que comencé y ahora parece que lo veo todo tan normal (…) Para mí Reiki significa estar en armonía con todo en general, sacar de alguna manera lo bueno de lo malo(…) una forma de ayudar al que te rodea, bien canalizando Reiki hacia dicha persona o  bien cambiando nosotros mismos de actitud, pues de algún modo esos cambios se notan.
Ignacio.

“Un día sentí el empujón interior para vencer la inercia…”
El Reiki para mí es tranquilidad y equilibrio. Es ese estado en el que soy capaz de calmar mi intranquila y agitada mente. Ese único momento en el que me permito simplemente SER y sentirme, sintiendo esa fuerza que inexplicablemente sacude mi cuerpo y eleva mi alma.
El Reiki llegó a mí un día por sorpresa cuatro años atrás cuando una buena amiga me habló de ello. Fue justo en el momento en que lo necesitaba. Una época en la que me sentía perdida, sin rumbo. No sabía muy bien por qué, pero no era feliz. Me sentía vacía y estaba necesitada de repuestos. Durante mi vida había seguido un camino que inconscientemente me había sido impuesto, viviendo en base a unos valores preestablecidos. Entonces me di cuenta de que me había dejado llevar por la corriente y de que tanto mis sentimientos como mis pensamientos se habían convertido en creencias, la mayoría muy limitadas. Así fue cuando empecé a ser consciente de que era yo misma la causante de mis problemas y preocupaciones. Era yo misma y mi propia mente la que me anteponía limitaciones y decía “no puedo”, “no sirvo”… El Reiki me despertó. Me dio ese toque de atención que necesitaba y me aportó la fuerza necesaria para creer en mí y en la fuerza interior de todos y cada uno de nosotros. Porque sólo entonces entendí que si yo estaba bien los demás también lo estarían.
Ahora veo Reiki como mi camino.
Maialen.

Si quieres entrar en contacto con nosotros puedes consultar: